Buscando cambios... Encontrando realidades

A veces nos damos por vencidos porque las cosas parecen superarnos. Seguramente nos superen, pero no crecemos sin hacer esfuerzos.

De pequeña me superaba el no saber hacer el sonido "rr", no me salía, no había manera. Creo que voy a coger ese momento como referencia cada vez que algo me supere. Voy a coger ese momento, esa tarde que conseguí superarlo como muestra de que con insistencia se consiguen las cosas.


Es un recuerdo que tengo muy presente, casi como si fueran unos planos de película. Es un recuerdo muy nítido, quizá por ser algo que resultó importante para mi.

Recuerdo a  mis padres dentro de casa con unos amigos de la familia que habían venido a visitarnos, pero a mi no me interesaba eso así que decidí pasar toda la tarde en el patio trasero, sola.

Imaginad una niña pequeña sola, a mediados de octubre en un patio, con un amigo, "jugando" con una pelota, mas que jugar solo la empujaba sin mucho interés. Después de varios minutos así empece a practicar aquel maldito sonido. Me cabreaba una y otra vez.
Cada vez que me equivocaba decía "¡NO!", algo que aun a día de hoy sigo haciendo cuando no hago algo como quiero o como se supone que tiene que hacerse, y vuelvo a intentarlo. Es un "NO" contundente, un no para remarcarme a mi misma que eso tiene que cambiar.

Estuve intentándolo toda la tarde o por lo menos eso le pareció a mi yo pequeño, pero seguramente, si pudiera volver a aquel momento y verlo desde fuera, tan solo invertí una o dos horas, pero en ese momento me pareció una eternidad.

Y de repente, como por arte de magia ese fatídico y fastidioso sonido afloró... Apareció, lo pronuncie.
Un esfuerzo infantil, pero que fue titánico. Lo repetí. Lo repetí in crescendo como unas diez veces yo sola en el patio. Después entre corriendo a casa, lo que supuso un tropezón con el escalón de la entrada, e interrumpiendo la conversación empece a gritar :-"¡MAMÁ, MAMÁ! ¡YA ME SALE! ¡YA SE!"-. Mi madre me mir´`o y me preguntó:-"¿Qué te pasa?¿Qué te sale?". Y en ese momento lo repetí "¡MAMÁ ME SALE LA "ERRE"!".
Mis padres me felicitaron, pero realmente no buscaba eso, solo quería que vieran que no había conseguido sacar yo sola. Solo quería que vieran que ya podía decir palabras como "PERRO" sin parecer un bebé.

Es es uno de mis primeros momentos de superación propia. Aunque todo el mundo piense que es una tontería, para una niña era un obstáculo a superar y lo supere tras mucho esfuerzo. Era algo que tenía que superar y lo superé sola.


Llevo un tiempo sintiendo que hay cosas que tengo que superar. Hay algunas que no están como me gustarían, y ha llegado el momento de enfrentarlas una a una.


Una de ellas es donde estoy. Me encanta Alcalá, me encanta Madrid. Me encanta mi casa.

Pero siento que necesito un tiempo fuera, irme a algún lugar. Un lugar con mar. Pero de todas las cosas que tengo que cambiar no es la mas prioritaria.

Otra es lo que hago. Me fascina lo que he estudiado, lo que he ido haciendo, pero desde hace unos meses no estoy a gusto. Necesito cambiar, cambiar incluso de rama. Necesito desarrollar más mi lado creativo  mi trabajo actual no me lo permite. Ni siquiera me permite disfrutar casi de lo que hay a mi al rededor, no tengo tiempo.

Otra cosa que tengo que cambiar soy yo. Tengo que cuidarme, disfrutar más, hacerme mas inteligente emocionalmente, aprender a mirar el mundo con mas positividad y disfrutar de lo que me rodea. Valorar más aún a las personas que se lo merecen y por consiguiente dedicarle mucho más tiempo.
Volver a cuidarme y lo digo porque no consiste solo en lo físico, que eso va a ser arduo, sino mentalmente. Quitarme miedos, complejos e inseguridades.  Eso es cuidarme.

Son situaciones que tengo que cambiar, afrontar y lo tengo que hacer sola. Muchas de estas cosas las he ido posponiendo, pero ya no las puedo posponer más. Las cosas tienen que empezar poco a poco.
No va a ser fácil. Superarse nunca es fácil. Habrá momentos mejores y momentos en los que me tenga que parar y pensar en ese recuerdo de la "R". La persistencia hasta lograr los objetivos.

En aquel momento de mi infancia el esfuerzo titánico era pronunciar aquel sonido infernal, hoy eso es una nimiedad. Ahora el esfuerzo es cambiar, poco a poco, lo anteriormente expuesto, para poder seguir creciendo y superando cada bache que nos encontremos.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Vuelta a la vida

Redención

MI nochevieja