Compartir, debatir, escuchar y respetar
¡Buenas! Desde hace un tiempo no publico ningún post y como
siempre digo, si no escribo nada es porque no tengo nada interesante (según mi
punto de vista) sobre lo que escribir y además tampoco he tenido mucho tiempo
para sentarme a escribir.
He estado haciendo cambios en mi entorno, organizando cosas
tanto materias, como en otros ámbitos.
Algo que he organizado, y que me le hacía bastante falta, es
el armario donde tengo mi pequeña colección de libros. Por fin los he colocado
por autores por orden alfabético y dentro de cada autor también he organizado
sus obras por orden alfabético. Esto me ha servido para rescatar algún libro de
otros lugares de la casa y ponerlos en su lugar, pero he de decir que el
espacio se me queda pequeño. Entre tanto trasiego de libro para arriba y libro
para abajo decidí releer un par de libros.
Cuando leemos un libro tenemos la “mala” costumbre de
dejarlo apartado en algún lugar de la casa acumulando polvo, pero a mí me gusta
releerlos de vez en cuando, sobre todo si son en papel.
No sé si lo he dicho antes o no pero hay un escritor que me
encanta y que me emociona con cada uno de sus libros. Albert Espinosa. Sino habéis
leído nada que él haya escrito, a lo mejor habéis visto la película Planta 4ª o
la serie Pulseras rojas, pero os recomiendo que leáis alguno de sus libros, os
enganchará.
Esta semana pasada releí uno de los libros del Sr. Espinosa,
y me hizo recordar lo que a veces pienso cuando termino de leer un libro, sobre
todo si es un libro que te remueve por dentro.
Tras haber leído bastante a este autor y poder haber
compartido unos minutos y algunas palabras durante una firma de libros en
Madrid, me hace reafirmar esa sensación que a veces tenemos con ciertas
personas, me hace querer conocer a gente como él.
Siento la necesidad de explicar esto.
No sé si hay más gente a la que le suceda algo así, pero a
veces me encantaría conocer a gente que es algo más que una cara, no voy a
decir bonita, sino mediática o semimediática. No los quisiera conocer para,
como diría mi madre, subirme al carro de los medios de comunicación, no me
gustaría conocerles para ir de invitada a ningún lado. Me gustaría conocerlos
por lo que hay detrás de esa cara, de esa fachada pública. Porque detrás de esa
fachada hay un interior, una conversación increíblemente enriquecedora.
Por poner ejemplos que no sean el Sr. Espinosa, me
encantaría conocer a la Sra. Alaska,(Olvido Gara) y digo lo de señora en la mejor de sus acepciones. Quizá la gente se
haya quedado con la imagen de Alaska de la Movida Madrileña o incluso de la
musa del colectivo LGTB, pero aparte de todo eso y de todo lo que la gente
puede creer que es pura extravagancia, creo que es una mujer que ha demostrado
ser muy tolerante, tener unos conocimientos increíbles, una riqueza y
diversidad cultural increíble y un largo etcétera. Ese tipo de cosas son las
cosas que creo que nos enrique
cen a las personas, y son cosas que me gusta
compartir y que tengan las personas que me rodean.
Por supuestísimo también me encantaría conocer al Sr. Mario
Vaquerizo, que pese a que la gente piense que es un personaje, no sé si en el
mejor sentido de la palabra o no, yo creo que es una persona irrepetible. Para mí
una persona que tiene una muy alta calificación en la carrera de periodismo, ha
publicado un libro tan increíble como Fabiografía, no se le puede llamar
personaje o por lo menos no se le puede llamar así de una forma despectiva, en
todo caso haciendo referencia a la gracia y gran carisma que tiene.
Creo que si tuviera que mencionar a todas las personas con
las que me gustaría pasar una tarde de mi vida tomando una cerveza o un café,
este post se haría eterno.
Solo por enumerar a unos pocos, a parte de los tres que ya
he mencionado, serías: Antonio Banderas, Inma Cuesta, Tom Hiddleston, Natalie
Portman, Meryl Streep y Liam Neeson.
Son personas con las que me gustaría invertir, como mínimo,
una tarde de mi vida y hablar sobre TODO, sobre arte, sobre cultura, sobre política
y sobre el tiempo e incluso de nada. A veces los silencios, son momentos mágicos, son cuando la mente guarda y asimila todo lo
que ha sucedido.
Compartir, debatir, escuchar y respetar. Cosas que me encantaría
hacer con estas personas.
Todos los que lean este post pensarán: “¡Anda que no sueñas
tú ni nada!”. Siempre he leído una frase que dice “Si puedes soñarlo, puedes
hacerlo”. Y otra de Albert Espinosa que dice: “Si crees en los sueños ellos se
crearán”.
No sé si alguna vez conseguiré tener una conversación con
alguna de las personas que he nombrado pero no lo ven tan difícil, soy de las
que creen en la teoría de los seis puntos. Esta teoría defiende que cualquier
persona del mundo está conectada con cualquier otra con la intermediación de
seis personas o puntos, siendo la sexta persona la que queríamos conocer.
Seguramente si escribís en Google “Teoría de los seis puntos” os lo expliquen
mejor que yo.
Por lo tanto no debería de ser demasiado difícil o por lo
menos en teoría, pero sabemos que luego en la práctica siempre es algo más
complicado.
Para terminar el post voy a escribir unas frase de Albert
Espinosa, sacadas de su libro Si tú me dices ven lo dejo todo… Pero dime ven.
“Siempre he creído que las personas más importante en
nuestra vida todavía no las hemos conocido…”, “No existen en nuestro mundo y,
por ello, su tristeza y su felicidad no nos perteneces y no nos afectan…”
Sed felices y a cuidarse.

Comentarios
Publicar un comentario